Este pequeño pero notable museo se ubica en una casa del siglo XVIII, la cual a pesar de las modificaciones que ha sufrido aún conserva su original estilo barroco. En este sitio se estableció la primera imprenta de la ciudad en 1821. Actualmente este museo exhibe obras del virreinato, documentos, libros antiguos, ornamentos religiosos, mapas de época, pinturas y cristos de pasta de caña de maíz que datan de la época de la evangelización. En este sentido sobresalen dos colecciones, una de pintura de caballete de la época colonial y otra formada por más de cien cristos fabricado entre los siglos XVI y XIX.
Entrada Libre. |